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Caracterización físico-geográfica

El Área Protegida de Recursos Manejados y Reserva de la Biosfera Sierra del Rosario está ubicada en la parte más oriental de la Cordillera de Guaniguanico, en la Sierra del Rosario, en la provincia de Artemisa, subdistrito montañas de Guaniguanico, grupo de paisajes Sierra del Rosario.

Ocupa un área con 25 000 ha de extensión, su configuración es compacta, ubicada en un macizo montañoso, delimitado al sur por una porción de la llanura meridional de Pinar del Río.

Geología

Al igual que el resto de la Cordillera de Guaniguanico, la Sierra del Rosario posee una elevada complejidad tectónica, representada por numerosos y variados mantos de sobrecorrimiento como elementos más característicos, lo que le confiere a las secuencias Mesozoicas y del Paleoceno Inferior un carácter alóctono, o sea, que han sido desplazadas de su lugar de origen por movimientos tectónicos de grandes proporciones. Pueden considerarse rocas autóctonas las del intervalo Eoceno Inferior-Cuaternario, depositadas de forma transgresiva sobre las zonas plegadas y falladas más antiguas (Furrazola, 1988).

En el territorio que abarca el APRMSR están presentes rocas terrígenas, carbonatadas, y terrígeno carbonatadas de siete formaciones con mayor representación, abarcando edades que van desde el Mesozoico hasta el reciente.

Las secuencias Jurásico-Cretácicas se caracterizan por el predominio de los sedimentos calcáreos, en ciertos intervalos hay abundantes intercalaciones terrígenas y silicitas. La secuencia contiene las Formaciones (Fm.) Artemisa, Polier, Santa Teresa y Carmita. El rasgo más notable de la secuencia es la presencia, a lo largo de casi todo el corte, de sedimentos calcáreos finamente estratificados, constituidos principalmente por restos de organismos pelágicos. Las intercalaciones terrígenas son relativamente abundantes en casi todo el corte Cretácico bajo. Su presencia es más notable en la Fm. Polier. Las intercalaciones de silicitas se presentan muy esporádicamente en las Fm. Artemisa y Polier, pero constituyen la mayoría de la unidad en la Fm. Santa Teresa y son también comunes en la Fm. Carmita. (Furrazola, 1988).

Geomorfología

Existen dos dominios geomorfológicos principales: montañas bajas y llanuras altas medianamente onduladas.

Las montañas bajas son de tipo erosivo denudativo con pendientes abruptas y cimas puntiagudas, aunque en los sectores con predominio de materiales carbonatados las pendientes pueden llegar a ser verticales con cimas cupulares y manifestaciones de procesos cársicos, entre los que se destacan cavernamiento, cañones, dolinas, etcétera. En el resto del sector montañoso afloran sedimentos efusivos sedimentarios.

Intercalados en el sector de montaña aparecen valles con diversas morfologías en dependencia de los materiales y depósitos que lo forman por lo que se pueden distinguir cañones fluviales activos e inactivos en las zonas de materiales carbonatados y valles en forma de V en las áreas formadas por materiales efusivo sedimentarios.

Clima

La temperatura media anual es de 24,4 0 C, los meses más fríos son enero y diciembre, con media de 21,3 0 C, y los más calurosos julio y agosto, con media de 26,8 0 C. La temperatura mínima observada es de 3,8 0 C y la máxima de 36,2 0 C. Los vientos Alisios ejercen su influencia predominante este-noreste. Además podemos agregar que el tipo bioclimático puede clasificarse en “Euthermaxérico del tipo seis” (Vilamajó et al., 1988: 61-70).

Las precipitaciones son bastante homogéneas en su distribución, según la base de datos del pluviómetro situado en la Estación Ecológica Sierra del Rosario, existe un promedio anual de 2013 mm. El mes más lluvioso es septiembre y el más seco es diciembre, la humedad relativa promedio sobrepasa el 90% (dato histórico). El mayor volumen de lluvias se concentra en el eje central del área protegida. Hacia el norte y sur disminuye discretamente la ocurrencia de precipitaciones, condicionado por la estructura geomorfológica, constituida por alturas paralelas con sus ejes principales de este a oeste.

Hidrografía

La región se caracteriza por presentar una red de drenaje superficial bastante densa, los cursos fluviales de escurrimiento estacional y de régimen permanente están distribuidos en cuatro cuencas principales: cuencas Bayate y San Juan por el sur; San Claudio y San Francisco por el Norte.

Por la vertiente norte de la Sierra del Rosario corre el río San Francisco que nace en las faldas de Las Peladas, al igual que el San Claudio donde se descubre un atractivo salto de agua, aparecen los ríos Santiago y San Diego de Núñez con nacimientos en la vertiente norte de la loma El Mulo.

Las vías fluviales más importantes se encuentran en la vertiente sur, entre ellas se destaca el tramo superior del río San Juan, que nace en las faldas de las elevaciones El Mulo y Las Peladas; como accidente geográfico notable se hallan las piscinas naturales que conforman los Baños de San Juan del Norte, en el lugar también existe un manantial de aguas minero-medicinales (sulfurosas). Un poco más al oeste transcurre el más caudaloso de todos, el río Bayate, que al igual que el anterior nace en las estribaciones de El Mulo. Posee numerosas piscinas naturales, además un manantial de aguas sulfurosas que fue habilitado a principios del Siglo XIX, como baño medicinal.

Suelos

En el área protegida se pueden encontrar gran variedad de suelos que están asociados a la compleja geología y la diversidad de rocas en el que se desarrolla la vida de esta área. De acuerdo con la clasificación nacional aplicable a los tipos de suelos que han sido reportados para el área, de los once agrupamientos regidos por los procesos de génesis, cuatro se encuentran presentes: Fersialíticos, Pardos (ambos con mayor predominio), Ferralíticos y Húmicos.